Reafirmo

Tengo miedo de hacer sufrir a la gente.
Por eso pasé mucho tiempo guardándome las cosas y enfrentándolas sola.
Pero esta vez es una cosa rara, no quiero dañarte y siento que seré yo quien lo haga esta vez. Porque a mí ya me tocó.

Es el correcto, porque ha dicho cosas que yo esperé escuchar de alguien.
Sí, como aquello que siempre le he dicho a mis amigas cuando tienen miedo.
Es mejor estar enamorada que no haber sentido nada, porque aunque sufras después lo que sentiste no te lo quita nada. Solo el orgullo rancio podría borrarlo, pero cuando el orgullo le gana al amor, el amor que sentías era una mierda.

Hubo una cascada de situaciones hasta hoy que han reafirmado una y otra vez mi decisión. Porque tengo buen ojo, señores. Sólo que anteriormente no se daban las circunstancias o era un saco de pelotas no más. Ahora no fue ni saco de papas ni tampoco fue un mal momento.

Lo amo.

Siento que he aprendido mucho

Sí, creo que te amo.

Es verdad que no éramos lo que esperábamos, porque dentro de esta cabeza soñadora esperé siempre por un hombre que me rescatara de la torre en llamas custodiada por un monstruo gigante. Y por tu parte pensabas esperar a la princesa perfecta e ingenua que yo no soy.

Pero es más cierto aún que llegaste en uno de los peores momentos de mi vida, cuando más miedo he tenido de seguir adelante, cuando creía que en realidad pocas cosas valían la pena. Y aunque te faltó un corcel blanco, me has entregado más de lo que esperaba recibir de ti.

He aprendido a cuidarme, a ser sincera no sólo contigo, sino que conmigo y con las personas que quiero. Aprendí a decir lo que me pasa, no sólo lo que pienso. Aprendí a hacer cariño y a querer a las personas con algo más que frases cariñosas, con gestos. Recordé lo importante que era no rendirse a la primera o segunda y lo necesario que es creer en uno mismo.

Es tanto lo que siento adentro que incluso al intentar escribirlo y decirlo en palabras me es imposible, los ojos me lagrimean igual que la primera vez que lo dijimos. Porque recuerdo que esa primera vez del "Te amo", ni siquiera lo dije, lo modulé y sentí un calor inmenso recorrerme entera, que las piernas me tiritaban y que nunca en mi vida había estado tan expuesta, pero no tenía miedo.

Me ha costado trabajo entender mis defectos, como a ti los tuyos. Es difícil hacer que las cosas funcionen cuando vemos que el resto del edificio se derrumba a pedazos. Pero estamos juntos en esto y si en algún momento te cansas yo te llevaré agua, comida, calor y amor para que sigas caminando. No sé por qué nos afecta tanto seguir, si para muchos es la vida y es lo que hay que hacer. Yo creo que es porque nos da miedo dejar atrás lo que tenemos ahora, porque puede empeorar.

Pero a pesar de todo, de los miedos, de la mierda y la mala suerte. De las pocas ganas de enfrentar lo que no se hizo, lo que hicimos mal. Estamos juntos y no veo futuro cercano sin ti. (El lejano no lo veo ni conmigo)

Por eso creo que te amo, porque Te amo.

Mi escribir

Sea triste o alegre es siempre mejor que antes, porque la pena queda en cada palabra que pasa por mis dedos y porque poco a poco las lágrimas se van secando en el papel.

Y me siento un poco mejor.

La muralla

No sé en qué momento comenzaron a caer los ladrillos entre nosotros. Uno sobre otro se fueron montando, mientras caminábamos por Salvador.

Las calles estaban oscuras y las luces de los autos nos daban un color tétrico y triste. ¿O era que estábamos tétricos y tristes?

En un momento miré hacia el lado y el muro era tan grueso que ni tu mano podía buscar para tocarla. Yo me apoyé en él e intenté escuchar tu corazón pero no latía, estaba aplastado por mi vergüenza.

De pronto entre mis esfuerzos por gritarte que te quiero me abriste una ventanita, pequeña, de cárcel y dejaste pasar la luz de mi sonrisa que me devolviste con una triste mueca.

Derrumbarlo, sí... ¿pero cómo?.

Con tus ojos clavados en mis sueños.

Quiero despertar y enconrtarme con tu mirada impregnada de mi.

Amigas

Me hace tanto bien hablar contigo. Sobretodo cuando en esas conversaciones eres más mi amiga que mi mamá. Sé que alego que no seas tan loca como son las demás, pero en el fondo es la mejor forma en la que podrías ser, así como amiga que me escucha y que sabe más y una mamá porque a pesar de mi llanto, mi rabia y mi miedo, me dices que tú estás ahí, que no soy lo que botó la ola y que en realidad tengo que encontrar la respuesta en mi.

Sólo yo puedo saber.

Te quiero mamá.

Te quiero a ti también por decirme que hablara con ella.

Me quiero a mi por cumplir mi promesa y no defraudarme más.

No hay algo

Todo pasaba demasiado lento, el aire era denso y la gente parecía no preocuparse por nada.
Era necesario un arranque, un aviso de bomba, quizás, o simplemente un corte de luz. Algo, algo que hiciese distinto ese momento de otros. Pero todo era igual.

La ropa es la misma. La gente. La comida. Los olores. La música. Todo idéntico.

Quiero irme. Quiero correr. Me ahogo.

Ha llegado a ese punto, en donde no puedo ni reconocer qué es lo que me asfixia. No quiero que siga así, quiero mejorar, quiero sentir ganas, GANAS DE ALGO, cualquier cosa.

Paja. Todo me da paja. Ni siquiera tengo la fuerza suficiente para salir corriendo o simplemente decir que me quiero ir.

¿Por qué? ¿Qué es lo que está pasando ahora que lo hace diferente?

No sé. Si supiera lo intentaría arreglar pero no sé. Sólo quiero saber para poder estar mejor.